Gamificación
Las mecánicas de juego, como los objetivos, el progreso, la retroalimentación o un reto amistoso, ayudan a que lo aprendido se quede y a que la incorporación parezca menos papeleo. Las prototipamos en una noche para que pueda jugar con la idea antes de invertir en ella.
El problema
La formación se pasa a golpe de clic, las listas de incorporación se quedan a medias y temas como las finanzas personales resultan abstractos. Añadir puntos e insignias por encima rara vez ayuda: la mecánica tiene que encajar con lo que la gente debe aprender o hacer de verdad.
Lo que entregamos en una noche
- Un prototipo jugable de una mecánica principal (por ejemplo, un itinerario de aprendizaje por niveles, un cuestionario basado en escenarios o un reto de presupuesto)
- Las reglas por escrito: objetivos, puntuación, progresión y retroalimentación
- Pruebas de las reglas, para que la puntuación y la progresión se comporten como se diseñaron
- Una breve demo de una primera partida desde el punto de vista del jugador
- Una lista de decisiones pendientes: público, recompensas, dificultad, qué se considera un éxito
Después del prototipo
Ajustamos la mecánica según cómo la juega la gente en realidad, añadimos contenido y cuentas de usuario, la conectamos con su plataforma de formación o su app cuando haga falta y la desplegamos con una analítica que respeta sus normas de privacidad.
Encaja bien si…
- Tiene formaciones o procesos de incorporación que la gente termina solo porque es obligatorio
- Enseña una habilidad, como la educación financiera, que necesita práctica y no solo lectura
- Quiere probar una idea de juego con personas reales antes de encargar el desarrollo completo
- Le importan más los resultados del aprendizaje que los puntos y las insignias